martes, 15 de noviembre de 2011

un poco de quimica

El trabajo más largo que había visto en mi vida, tantos radicales de carbono e hidrogeno, etiles, metiles y el resto de esas largas cadenas de alquinos y alcoholes probablemente me llevaría a la locura, todo fue culpa de la procrastinación que nos consumió toda la semana, por jugar el lunes, el martes, el miércoles… bueno, hasta el viernes, pero eso no sería excusa para el profesor de química, por lo que el sábado seria sagrado para acabar con el trabajo, sea como sea, esos 50 ejercicios estarían hechos para el lunes, no sabía cómo, pero asi seria.

Pero sería mucho más fácil hacer la tarea si no tuviese a mi querido compañero molestando, claro que su forma de “molestar” era bastante exasperante, porque me entretenía demasiado con sus tonterías y con sus preguntas fuera del orden lógico de la situación

- kaoru ¿Qué son esas líneas que estás haciendo hay? –esa fue enésima vez con la misma pregunta, yo volví a suspirar y tratar de hacerlo entender

- Es un doble enlace, eso quiere decir que el carbono que esta atrás ya no vale 3 sino 2

- Ya… ¿Por qué pasa eso?

- No lo sé, solo sé que es asi –claro que sabia la razón, pero ya eran las 7 p.m y solo llevábamos 21 ejercicios ¿Cuándo íbamos a acabar?

- ¡kaoru explícame te quiero ayudar! Apenas y me dejaste hacer los de alcanos ¡no quiero dejarte todo el trabajo! Es inhumano mírate la cara –yo voltee a verlo, atrás de aoi se hallaba un espejo y vi a lo que se refería, tenía unas ojeras abajo de los ojos, que felicidad, simplemente me veía cual zombie de película de terror barata

- Lo siento, bueno la verdad tienes razón, tratare de ser mas paciente –cerré el cuaderno y deje todo sobre la mesa mientras me recosté un poco en la cama de su cuarto -¿dame 5 minutos para respirar si?

- ¿5 minutos? ¡mínimo tomate una hora! No te dejare tocar ese cuaderno hasta que que el cansancio desaparezca de tus ojos –dicho esto se sentó al lado de donde yo me acosté, yo cerré los ojos dispuesto a dormir un rato, ya no soportaba, desde medio día hasta esta hora haciendo cadenas y cadenas y explicarlas, a mi me gustaba, pero no en esa cantidad masiva

El se recostó a mi lado, y empezó a jugar con mi cabello, ahora solía hacer eso cada vez que se le daba la oportunidad, no sé que le hallaba de divertido pero a mí me encantaba… y me distraía, últimamente todo lo que él hacia generaba una distracción grandemente en mi, incluso cuando jugábamos ya no lo controlaba, aquel chico me distraía demasiado ¿eso es normal verdad?

- aoi - kun …

- ¿Dime?

- Con eso que estás haciendo no me dejas dormir –con los años he aprendido que, a pesar de que sea un poco vergonzoso, era mejor hablarle directo y sin rodeos, yo solo lo hacía cuando estábamos solos de resto no era capaz

- ¿A no? ¿Y en serio quieres dormir? –con aquella frase abrí los ojos y lo mire, el se empezó a reír -¿Por qué esa reacción ?

- Yo… yo –y aquí vamos otra vez, creo que el adoraba verme colorado hasta las orejas, juro que lo hacía a propósito –no, no es nada

- Hay ya Kaoru deja de ser tonto y admítelo

- ¿Admitir que? ¿Qué voy a admitir? –el se me quedo mirando y yo solo me ponía mas y mas rojo

- … Que quieres acabar el trabajo de química –y tanta insinuación fue para eso!, ahora si reía en mi cara mientras yo no era capaz de decir nada… un momento ¿Qué era eso que me estaba inspirando por dentro?

- aoi , en serio un día de estos vas a hacer que me muera y bueno, ya verás que toda la responsabilidad caerá en ti, –di media vuelta en la cama e intente quedarme dormido de nuevo… y el siguió con el mismo plan de antes con mi cabello

- aoi –se subió un poco sobe mi y susurro eso en mi oído, ahora esto si era pasarse, definitivamente no me iba a dejar dormir en paz

- aoi ¿Qué mosquito te pico hoy? –me puse frente a él y me miro a los ojos, mi corazón extrañamente latía mas rápido, desde hace tiempo que hace eso pero yo no entiendo la razón

- Es que, si te soy honesto, esto de disimular no se me da –entonces con suavidad beso mis labios… y me hizo recordar ese día



Flashback

- Oye kaoru ¿Qué me dirías si yo te digo que te quiero?

- Que ya lo sabía, yo también te quiero –suspire –ya me obligaste a hacérmelo entender hace unos días ¿Por qué insistes en hacérmelo repetir, no ves que es muy vergonzoso?

- No me entiendes –el paso sus brazos por detrás de la cabeza y cerró los ojos -¿Qué dirías si te quiero de ese modo?

- ¿Cuál es ese modo? –yo me sonroje, aquello no podía ser verdad… yo no podía merecer nada de eso

- ¡Pues ese modo! ¡de amar hombre! ¡de amar! –el estallo y yo tuve que taparle la boca, estábamos en el parque con un montón de gente alrededor… bueno, la verdad todos estaban a un campo considerable de distancia, nadie nos observaba

- ¡No hagas escándalo! Ya entendí… no sabría que decirte –esa era la verdad, yo no era capaz de decir o hacer nada, era demasiada información para mi cerebro, el quito mis manos de sus labios, y luego los unió con los míos de forma fugaz, creo que mi corazón me estaba ahogando, ya no me sentía, solo sentía la palpitación dentro de mi pecho

- Yo se que algún día me podrás responder, asi que esperare –el sonrió con esa sonrisa tan ligera propia de él, como si nada mas importara

Fin del flashback



Desde ese día me ha tenido a su merced, porque yo no he podido responderle, pero es obvio que él sabe que le diría (si pudiera decirlo) porque si no me gustara ya m3 hubiera alejado a pesar de todo, pero ahora estábamos inclusive mas juntos que antes, el sabe la respuesta, la que yo no soy capaz de decir, pero se supone que debería, es que… aquellos asuntos eran tan difíciles, eran ridículamente difíciles, incluso más que los tontos ejercicios de química.

Suspire y me recosté sobre su pecho, que tonto era mi mejor amigo, o tal vez simplemente se hacia el tonto, pero la verdad a pesar de todo adoraba su personalidad, el era tan único… a veces demasiado espontaneo, pero ¿y qué? Era mi lado opuesto, me hacia feliz tenerlo a mi lado

- Supongo que esto quiere decir que ya puedes responderme –el rio y a mí se me ocurrió la mejor idea del mundo, lo mire a los ojos y le sonreí

- No, no puedo, pero se me ocurre algo mejor –el puso una mirada escéptica y yo le sonreí –te lo demostrare, a mi las palabras no se me dan

¿Cómo es que se hacía esto? Yo no tengo la mas mínima idea, pero igual hice lo mismo que él hacia siempre pero con un algunas diferencias, los besos que él me daba no solían ser largos (obvia razón, yo aun no contestaba su pregunta) por lo que esta vez sí lo deje jugar con mi boca mientras yo hacía lo mismo con la suya… soy un imbécil, tantos días negándome a esta sensación ¿Por qué lo hice? A veces, quedaran preguntas sin respuesta

- Ya lo sabía –susurro en mis labios mientras les daba la séptima mordida que había contado, eran tan suaves, me encantaban –eres un necio

- Y tú eres un lanzado –no podía separarme, no era capaz, el parecía el polo positivo y yo el negativo de dos imanes en a la ultima potencia, lo necesitaba… necesitaba más de él, y creo que el también lo entendió

Empezó a sacar mi camisa y yo hice lo mismo con la suya, su piel blanca ardía al tocarla, o era solamente que ambos al contacto sentíamos electricidad, no lo sabía, solo sabía que me encantaba, quise recorrer aquella piel con mis labios pero él no me dejo, me recostó y empezó a besar mi pecho, sus labios sobre mi piel se sentían como el cielo, ya el placer que me causaba me dificultaba la visión ¿Qué podía hacer?

Con lentitud se deshizo de mi pantalón y yo del suyo, me arrincono mas a una esquina de la cama, no entendí cómo pero allí era aun mas cómodo, besaba con dulzura mi cuello como si fuera algo muy frágil y yo lo abrazaba con todo lo que mis brazos eran capaces, mientras enredaba mis piernas en su cintura, no permitiría que se alejara, no quería que me dejara… aunque claro está que él no haría algo asi

- ¿Estás seguro? –me susurro al oído, siempre preocupándose por mis sentimientos, ese tonto… me hace quererlo más

- Si –asentí haciéndole cosquillas en el cuello, pude escuchar como rio por lo bajo deshaciéndose de la ropa interior de ambos

- Bueno… ya que insistes –me recostó mas y me beso mientras jugaba con mi...y con la suya, yo no sabía de qué mas podia pasar a a estas alturas, pero sabía que sudaba demasiado… lo hacía a propósito, me hacia gemir y pedir más, hasta que por fin el mismo no fue capaz de contenerse y lo hizo

Fue delicado hasta un punto que me pareció casi extremo, pero yo entendía sus razones, siempre fui algo frágil para él, él no soportaría lastimarme asi como yo no soportaría perderlo, sus brazos se apoderaron de mi cintura mientras iba y venia ritmicamente y ya no se lamentaba tanto, ambos estábamos sintiéndolo, tanto placer era casi insoportable… casixD

- Yo… ahh –ahora si tenía la voluntad para decirlo, pero la pasión no me dejaba hablar, no podía, él tampoco podía hablar con coherencia, solo ahogaba sus gemidos en mis labios, no era necesario… pero eso también se sentía muy bien

No sé cuánto tiempo pasamos asi, su fuerza sobre mí solo me hacia delirar mas y mas, asi que eso era, sentirse querido, apreciado y amado al mismo tiempo… en una sola noche. No me di cuenta cuando acabo, solo supe que cuando ya ninguno pudo seguir me quede dormido sobre él, no sin antes por fin poder besarle todo su cuello y su pecho… me había provocado desde que empezamos y el también tenía que soportar un poco de placer sobre si, ahora que lo pienso, no creo que eso ayudara con mis ojeras, pero tal vez si fue bastante útil con mi estrés… .

Dormía como un oso, pero era ahora o nunca, tal vez su subconsciente me escuchara, asi que susurre en su oído sin ninguna duda

- Te amo aoi –él sonrió, y sabría que se lo diría en un momento asi, solo me abrazo más fuerte y me mordió la oreja con suavidad

- ¿Teníamos que pasar por esto para que lo dijeras? Eres un tonto –y allí, perdí la consciencia, pero con una sonrisa



… Se me paso el tiempo de una manera absurda, cuando me di cuenta el sol ya iluminaba la piel al descubierto de nosotros dos, y el celular de aoi empezó a sonar como loco, el no se despertaba asi que decidí contestarlo yo, era un mensaje de texto, era de koutaro

aoiiiiiiiiii ayudaaaaaaaaaaa ¡Kaoru está contigo ¿verdad?! Dime que si, Takato y yo pasamos la noche en vela tratando de responder el ejercicio número 40 ¡Pero no pude ! Dile a Kaoru que nos salve!

¿Ejercicio 40? ¡Rayos! ¡Aunque sea ellos iban casi terminando! Esta noche también la pasaríamos en vela… pero por razones diferentes a la de hace unas horas, que desgraciada es la vida de los pobres estudiantes de 16 años.

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